Noticia en el Diariet de Vinaròs – Talleres Blanchadell – Botadura del Vira-Lata

sábado, 21 mayo de 2011

Botadura del catamarán Vira-Lata

Vinaròs realizó el pasado viernes la primera botadura de una embarcación en el nuevo muelle de poniente. La botadura fue realizada por la empresa Talleres Blanchadell, que realizó una maniobra de traslado y botadura del catamarán de aluminio que ha construido esta empresa familiar.

La llegada al puerto, desde el polígono de les Capsades, donde se ubica el astillero de la empresa, tuvo que ser realizada mediante una grúa, y la maniobra fue especialmente peculiar al tratarse de una gran embarcación fabricada en aluminio.

La maniobra de traslado tuvo su dificultad por la gran anchura que tienen los catamaranes, lo que obligó

a desmontar buena parte de las señales de tráfico del recorrido e incluso algún cartel electoral, aunque en todo momento se contó con el el auxilio de la Policía Municipal. El Vira-Lata es una embarcación para realizar trabajos marítimos en superficie y en el fondo marino tales como batimetrías, apoyo a dragados, balizamientos, reparación e instalación de emisarios, soporte a instalaciones fijas marítimas, o la lucha contra la contaminación.

Sus dimensiones principales son de 17 metros de eslora y 6,4 metros de manga, mientras que su altura máxima desde la quilla a la perilla del palo es de 6,8 metros. Su casco es de aluminio naval, muy ligero, lo cual le permite una velocidad que en pruebas resultará de alrededor de 28 nudos. Su menor peso le permite poder transportar mucha más carga en cubierta. Su construcción se inició a finales de agosto del año pasado para la empresa armadora de Alcoceber Todo Horizonte, que ha decidido matricularla aquí para

que tenga su base en el puerto de Vinaròs. La embarcación se ha botado prácticamente terminada y no necesitará de trabajos de montaje a flote como había venido siendo lo habitual hasta el momento.

Ahora se está en fase de pruebas en presencia de los inspectores de buques de la Capitanía de Castellón y queda realizar la experiencia de estabilidad, las pruebas de equipos y finalmente las pruebas oficiales de mar que determinen la velocidad, autonomía, evoluciones y maniobras. En unas tres semanas, terminada esta fase de pruebas, se entregará la embarcación a la empresa armadora.