Nuestra manera de construir barcos

El proceso de construcción apenas cambia tenga el tamaño que tenga la unidad a construir. Todo comienza con el proyecto constructivo realizado por una ingeniería naval mediante la elaboración de un modelo en tres dimensiones sobre el que se reparten los pesos de la estructura y de los equipos para determinar velocidades, potencia propulsora, estabilidad, trimado, capacidad de carga, etc., realizando sucesivos ajustes en las formas y en los equipos hasta encontrar el punto optimo de la carena.

A partir de estas formas se determinan los espesores del forro, la clara y el tamaño de las cuadernas y de los baos, la separación y tamaño de los refuerzos longitudinales, las dimensiones bancadas de motores y equipos, etc., hasta tener un modelo tridimensional con todas las piezas y componentes del casco numeradas por espesores. Numeración que se seguirá durante todo el proceso de montaje. Aquellas partes que, como los forros, tengan forma curvada se desarrollan a planas, tras lo cual las imbricamos (anidamos) dentro de las chapas de aluminio naval cuidando de desperdiciar el mínimo material posible y generando unos archivos en autocad que la máquina de corte por agua importa, procesa y realiza el corte. Aunque tenga un costo superior, nosotros preferimos cortar por agua y no por láser ni por plasma ya que estos dos métodos calientan el material, pueden deformar las chapas y les cambia las características mecánicas en la zona de corte. Además la zona cortada no queda tan perfecta como queda con corte por agua.

Cortadas y referenciadas los centenares de piezas que componen un casco mediano, lo primero es clasificarlas para ser usadas cuando el proceso de construcción determine. Nosotros empleamos el método tradicional en la construcción naval de plantado la quilla construyendo sobre ella. Teniendo en cuenta que todas las piezas ya están cortadas no nos podemos permitir la menor variación o error que haría imposible su montaje. Por ello es necesario construir una cuna de acero perfectamente nivelada sobre la que se disponen los soportes de la quilla. Conjuntados los tramos de quilla en una mesa de trazado, una vez soldada y bien controlada de dimensiones se planta sobre la cuna. Las cuadernas se componen de igual forma con un control dimensional muy estricto y luego se apeañan sobre la quilla. En nuestro astillero no usamos planos en papel sino pantallas de ordenador con el modelo tridimensional del proyecto constructivo con todas las piezas identificadas. Todas las medidas para el montaje del casco se toman desde el ordenador.

Con todo en su sitio y en su medida, el resto del proceso de construcción es el habitual, siempre conforme a los reglamentos de las entidades de clasificación que se han tenido en cuenta en el proyecto de la embarcación. Por nuestra actividad tradicional taller instalador naval – muy anterior a la de astillero – desde la fase de proyecto ya prestamos a la ingeniería toda nuestra experiencia en sistemas para la instalación de equipos como motores, ejes, timones, grúas, etc. Gran parte de esta maquinaria la fabricamos nosotros mismos y, evidentemente, todos los montajes e instalaciones mecánicas e hidráulicas a bordo las realizamos nosotros, asegurando así una buena ejecución para la totalidad del producto con un control y una garantía de ejecución global. Las únicas facetas que, por no realizar nosotros mismos, subcontratamos a otras empresas son la electricidad y la electrónica.

Ficha técnica